Santander y sus playas

Santander, la ciudad que vive de cara al mar, en ella podemos encontrarnos con amplias avenidas para caminar, parques, muelles deportivos, y grandes playas con un aroma nostálgico, donde antaño los “baños de olas” fueron famosos dentro de la sociedad aburguesada.  Santander tiene más de una playa, aunque la más conocida es la de El Sardinero que tiene una longitud de casi 3 kilómetros y que va desde la Avenida Reina Victoria, pasando por el Palacio de La Magdalena y terminando frente al Hotel Chiqui. Saldremos del centro de la ciudad e iremos dejando las playas a nuestra derecha, por lo tanto nos situaremos en la principal Avenida Reina Victoria donde llegamos a la playa de El Camello que debe este nombre a la roca que con el transcurso de los años y el desgaste que ha hecho el agua salada en ella, se parece al animal de cuyo nombre lleva la playa. Avanzamos unos metros más y nos topamos con La Primera donde, como  comentaba antes, se puso en auge en la Belle Époque, allá por el año 1847, los míticos baños de olas. Frente a esta playa tenemos La Plaza de Italia, punto de encuentro del paseo de El Sardinero y donde podremos disfrutar de una infinidad de edificios antiguos y en especial de uno, de El Gran Casino, el cual se inauguró en 1916 y ha servido de attrezzo para muchas películas de ámbito nacional como internacional. Y si estamos cansados de tanto caminar, podremos hacer un alto para tomarnos un tentenpie mirando al mar, como bien decía Sepúlveda, en el bar-restaurante Rhin, su especialidad, las rabas con un buen mosto o un vermut.

El paseo continua por La Segunda hasta terminar en la Avenida García Lago, junto al Hotel Chiqui. Todo este recorrido por las playas está acompañado de grandes zonas ajardinadas, bares con encanto, zonas deportivas y mucho más.

Primer Post

Gracias a todos por leer mi blog, jejejeje